La Confederación Nacional Campesina (CNC) denunció ayer que el precio de la tortilla sigue a la alza hasta alcanzar 16 pesos en el norte del país y el del frijol ya rebasa los 30 y amenaza con llegar a 40 pesos, con lo que en sólo la cuesta de enero, el incremento de 4.2% a los salarios mínimos fue pulverizado y las comunidades indígenas y rurales, recondenadas a la pobreza alimentaria y la desnutrición.
Las cuentas cenecistas no checan con sus dichos, pues el incremento promedio de 50% que expuso el dirigente cenecista, Gerardo Sánchez, carece de seriedad, no así su visión de la realidad sobre el encarecimiento de la canasta básica alimenticia, pues a pesar de los discursos oficiales, los aumentos están devastando la economía familiar.
Así lo muestran las caras de miles de ciudadanos que cada vez compran menos en supermercados y mercados (cada vez menos populares) con el fruto de su trabajo; en sólo 40 días la carne pasó de 70 a 90 pesos el kilo; la tortilla no ha dejado de subir y aunque la Secretaría de Economía insiste en que no hay motivo para subirlo, llega a niveles de 16 pesos en estados norteños y del Golfo de México.
Elías Chávez, El Sol de México