En algunas regiones de México, hasta una cuarta parte de los agricultores decidió no sembrar este año a causa del alto precio en los insumos para la producción, que ha alcanzado más del 100 por ciento en ciertos productos.
Asàlo aseguró Emilio GarcÃÂa, representante de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA) en Morelos, y agregó que los agricultores deben pagar semillas, fertilizantes, combustibles, plaguicidas y, en el caso de cultivos de riego, electricidad, antes de obtener algún beneficio por la venta de sus cosechas.
Destacó que en algunas regiones del sureste los campesinos prefieren salir de sus comunidades porque ahà“no hay más que miseria”.
“No es un efecto a nivel nacional, pero sàme atreverÃÂa a decir que hay lugares donde más de la cuarta parte de los agricultores dejaron de producir este año a causa de los altos precios de los insumos, como el fertilizante o el combustible”, afirmó GarcÃÂa.
Quienes siembran a mediana escala obtienen ganancias de entre 10 y 15 por ciento, aseguró, mientras que los pequeños productores dejan las actividades agropecuarias para migrar a las ciudades o el extranjero.
En el caso del fertilizante, por ejemplo, México consume cada año más de cuatro millones de toneladas, de las cuales se importa cerca del 65 por ciento.
En casos como la urea, uno de los fertilizantes más utilizados, las importaciones alcanzan el 100 por ciento, pues no se produce en el PaÃÂs.
El año pasado, el precio de la tonelada de urea aumentó 32 por ciento, pasando de 4 mil 100 pesos en promedio, a 6 mil pesos por tonelada, según datos de la SecretarÃÂa de EconomÃÂa.
El precio de otros fertilizante ha aumentado al doble. El superfosfato triple, por ejemplo, pasó de 3 mil 121 pesos la tonelada en 2007, a 6 mil 607 pesos en 2008.
“Estos precios no sólo perjudican a los campesinos, sino a todos los consumidores, porque tarde o temprano subirán también los artÃÂculos de primera necesidad que están hechos con productos del campo, como sucedió hace un año con la tortilla“, señaló Arcelia González Merino, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana.
El caso de las semillas de maÃÂz no es diferente. En siete años, el costo promedio por kilo aumentó 71 por ciento. En 2001 se cotizaba en 35.4 pesos y actualmente se consigue en 60.6 pesos.
La diferencia la marca la calidad de las semillas. En el maÃÂz va desde 17.50 pesos por kilo, en una variedad no certificada, hasta 79.88 en una certificada, de acuerdo con datos del Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas.
“Los más afectados”, señaló González Merino, “son los más pobres, porque los grandes agricultores siempre compensan los costos y la calidad de su producción con la alta inversión; además, los apoyos gubernamentales siempre van a los que más producen, los exportadores, porque ellos son quienes representan la verdadera producción nacional y elevan los indicadores”.
Los energéticos también son un dolor de cabeza para los agricultores. El diesel, utilizado por tractores y otras maquinarias agrÃÂcolas, ha tenido aumentos de poco más de 3 por ciento en un año, lo que ha tenido efectos significativos en la economÃÂa de los agricultores.
En marzo de 2007, el litro costaba 5.77 pesos y en 2008, 5.99.
Las tarifas de electricidad para los agricultores con campos de riego oscila entre 1.04 y 1.38 pesos por kilowatt-hora, dependiendo del nivel de consumo.
Sin embargo, quienes están inscritos en un programa de la SecretarÃÂa de Agricultura y la CFE obtienen tarifas diurnas de .40 centavos por kilowatt-hora y .20 centavos para el uso nocturno.
Los altos consumos de electricidad hacen que muchos productores del norte tengan deudas con la CFE, problema que no se detecta en el sur.
De acuerdo con datos de la misma empresa, campesinos de todo la República adeudan 3 mil 500 millones de pesos por concepto de uso de electricidad.
Asàlo dijo
“Tarde o temprano subirán también los artÃÂculos de primera necesidad que están hechos con productos del campo”.
Arcelia González Merino
Investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana
Imelda GarcÃÂa,. Reforma