Las plataformas electorales de los partidos políticos que participarán en las elecciones del próximo 5 de julio contienen “errores, vacíos y contradicciones” al abordar los temas ambientales, advirtió Greenpeace.
De acuerdo con un análisis de esa organización no gubernamental independiente enviado ayer a este medio de comunicación, de las plataformas electorales que cada partido político presentó al IFE para sustentar sus compromisos de campaña en el periodo 20092012, las principales conclusiones son:
“Los ocho partidos no toman en cuenta las causas de los problemas ambientales que afectan al país, y no explican de forma detallada cómo deben atenderse. Además, en sus propuestas, confunden las facultades del Poder Legislativo con las del Ejecutivo”.
En el documento “no se reconoce que el problema del cambio climático es transversal, y sólo se aborda como un fenómeno independiente de la economía, del sector energético, agropecuario, del transporte o del turismo. Los tomadores de decisiones necesitan hacer frente al agotamiento de los recursos naturales y a fenómenos como el cambio climático. Esto definitivamente no esboza en las plataformas de los partidos, ya que no dan un tratamiento integral a los problemas ambientales”.
La sociedad convocada a las urnas este 5 de julio para elegir a sus legisladores “tiene derecho a saber cómo se van a atender los rezagos existentes en materia ambiental. Esperamos que los candidatos electos no se dejen llevar por la coyuntura y realmente tengan una planeación en la que el medio ambiente sea alta prioridad”, señaló Alejandro Olivera; coordinador de campañas de Greenpeace México.
El PAN “recalca la intención de impulsar leyes aprobadas y temas que fueron parte de la agenda de la IX Legislatura, como la Ley General de Turismo y modificaciones realizadas a la Ley de Amparo, Ley de Extinción de Dominio y Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público; algunas de éstas nocivas para el medio ambiente. No abordan el tema de pesca, a pesar de ser éste muy relevante en el contexto nacional, al considerarse una de las principales actividades productivas del país, generadora de empleos y derrama económica”.
No consideran el tema de eficiencia energética, a pesar del potencial que tiene como herramienta para reducir emisiones de gases de efecto invernadero. No hay un posicionamiento con respecto a los Organismos Genéticamente Modificados (OGM).
Las propuestas se ajustan al paraguas presidencial. El PAN “debería impulsar una agenda legislativa pro–desarrollo en lugar de pro–presidencial. Supedita la actualización del marco legal para combatir el cambio climático a los compromisos que el gobierno federal adquiera en el exterior. No hay compromisos de partido”.
Convergencia no reconoce el cambio climático como una amenaza para el desarrollo del país. La única ocasión en que se menciona el cambio climático es cuando se propone una política exterior congruente para México. Se aborda la promoción de fuentes alternativas de energía para preservar el medio ambiente pero destina más espacio a rediseñar el sector energético tradicional enfocándose en la explotación del petróleo, energía sucia que fomenta mas cambio climático.
Dedica demasiado énfasis a los temas de reestructuración del estado sin proponer un modelo alterno viable. Constantemente se refiere al bienestar de la gente pero deja de lado los temas medioambientales. No hay propuestas concretas sobre qué leyes hay que crear o modificar para alcanzar los objetivos propuestos”.
En el Panal “no existe una plataforma con propuestas sustanciales: el tema medioambiental se aborda de forma retórica. No hay posicionamiento con respecto al cambio climático, el agua, las energías renovables o los transgénicos. No propone creación o modificación de leyes para lograr los objetivos que sugiere. El documento que registraron ante el IFE se titula Plataforma Electoral 20082009, cuando el periodo en cuestión es 20092012”.
El PRD “emplea indiscriminadamente el término ‘sustentabilidad’ y sus derivados sin siquiera definirlo. Las propuestas ambientales son muy generales. Sugiere una política ambiental coherente y sistemática pero no propone cómo lograrla. No aborda el tema de pesca, ignorando el potencial de pérdida de empleos y aumento de la pobreza en estados costeros debido a la vulnerabilidad de esta actividad productiva a los efectos del cambio climático.
“En materia energética, se enfoca totalmente en renovar la ecuación petrolera: petróleo como eje de la política energética. No hay un pronunciamiento en torno a la OGM, sus efectos en la salud y, en el medio ambiente. Habla que México debe asumir un compromiso en la lucha contra el calentamiento global pero no dicen qué tipo de ajuste o cuáles serían los objetivos de esta lucha”.
El PRI, indica Greenpeace, “sugiere una planeación ambiental mejor integrada entre las tres órdenes de gobierno pero no definen las acciones necesarias para lograr tal integración. No hay un posicionamiento con respecto a OGM y sus efectos para la salud humana y el medio ambiente, sólo se menciona el tema del etiquetado de transgénicos. No hay una propuesta concreta para detener la deforestación. Las plantaciones y la agroforestería no son suficientes para garantizar una política forestal sustentable. No aborda temas de manejo de residuos, reciclaje ni tóxicos”.
El PSD“no aborda el tema de cambio climático y no es claro el posicionamiento con respecto a biocombustibles ni organismos genéticamente modificados. El documento es muy descriptivo pero las propuestas son generales y ambiguas. No tiene una posición con respecto al uso de energía nuclear.
El PT “no señala la importancia de diversificar la matriz energética. También se enfoca en rediseñar el sector energético tomando como eje el petróleo y no incluye la oportunidad que representan las energías renovables. No propone medidas concretas para combatir la falta de acceso a recursos básicos como el agua. No existe una propuesta para detener y revertir el deterioro ambiental del país. No es atribución del Legislativo crear ONG. Podría proponer la creación y ampliación de los espacios de participación existentes para la sociedad civil organizada, como las consultas públicas. Una propuesta sería fortalecer las facultades y capacidades de la procuraduría federal de protección al ambiente”.
Finalmente, en el PVEM “hay varias ideas y propuestas que se repiten a lo largo del documento. En temas como agua y transgénicos, el posicionamiento del partido no es claro. En el tema de transgénicos tiene una postura ambigua, porque propone que el Presupuesto de Egresos de la Federación no apoye el uso masivo de semillas mejoradas genéticamente, pero por otro lado promueve regular las actividades de liberación, transporte y comercialización de organismos genéticamente modificados.
“Está probado que el sistema de Áreas Naturales Protegidas es ineficiente, ya que son decretadas y muchas no tienen planes de manejo ni son respaldadas; a pesar de ello, el PVEM propone como el eje central de su política de conservación de la biodiversidad nacional, sin fortalecer el respeto municipal, estatal y federal a esas áreas”.
La Jornada de Oriente